En el parque (III)

noviembre 21, 2015

Hoy vuelvo al parque, y para mi sorpresa, estaba ese mismo chico moreno y misterioso sentado en MI banco, en el que me siento siempre cuando vengo a leer – sí, soy chica de costumbres fijas –. Tampoco hoy estaba el parque lleno, ya que yo empecé a venir aquí precisamente por eso. Me pillaba relativamente cerca de casa, a una media hora o cuarenta y cinco minutos caminando dependiendo del ritmo, bastante verde y con muchas sombras para aliviar esos días de calor. Me sentaba siempre en el mismo banco ya que a la hora que solía venir a leer el árbol que tenía encima dejaba traspasar ligeramente la luz solar creando luces y sombras, el equilibrio perfecto entre permitir leer con facilidad y a la par dar sombra para no sentir ese calor agobiante típico de los meses de verano.

Pues sí, efectivamente, ahí estaba. Por un momento me paré, me estoy planteando una serie de cuestiones: por una parte no sé si se ha sentado ahí a propósito ya que en algún momento me ha visto o si ha sido por la inercia de también haberse sentado ahí ayer… Tampoco me queda muy claro si he de sentarme en mi sitio habitual o puedo elegir entre los seis restantes que quedaban libres. Hoy, igual que ayer, estaba tranquilo este parque.

En estos pocos segundos que me he quedado aquí parada planteándome qué hacer me he ratificado en la primera impresión que tuve ayer al mirarlo, ¡de veras es guapo! Y además, con esa pinta de enigmático que le confería estar sumergido en la lectura de un clásico de la literatura española, La Vida es Sueño, le hacía ser mucho más atractivo.

Pues sí, lo tengo decidido, voy a sentarme en el mismo sitio de siempre y a esperar a ver qué pasa…

You Might Also Like

0 comentarios

Instagram

Subscribe